El Xperia Z llega al mercado español con la intención de
hacerse un hueco entre los smartphones de grandes prestaciones, y lo hace bien
dotado. Su exterior mantiene formas muy rectas con una cubierta resistente
gracias al vidrio templado con el que está elaborado y una película
anti-roturas que cubre su parte delantera y trasera. Además, a pesar de su gran
pantalla, destaca su ligereza, con 143 gramos de peso y tan solo 7,9 mm de
grosor, poco más que el iPhone 5.
Todos sus puertos permanecen cubiertos salvo el botón de
inicio y el volumen, que se convierten en los únicos botones físicos del
terminal. Esta condición favorece la posibilidad de sumergir el teléfono, pero
puede resultar un poco incómodo por ejemplo en el uso habitual de los
auriculares.
Uno de los puntos fuertes del teléfono es su pantalla. Se
puede sacar buen provecho de sus 5 pulgadas gracias a la tecnología Mobile
BRAVIA Engine 2, donde se nota la experiencia de Sony en el mundo de las
televisiones. La nitidez y el brillo son remarcables en un teléfono ideado para
la visualización de contenidos en alta calidad con una resolución de pantalla
de 1980 x 1080 y una densidad de 443 píxeles por pulgada, por encima de terminales
como el iPhone 5, la nueva Blackberry 10 o el Lumia 920.
La potencia del Xperia Z se completa con un procesador de
cuatro núcleos de 1.5 GHz Snapdragon con una memoria de 2GB de RAM. Además,
cuenta con una cámara de 13 megapíxeles con disparo rápido y con Exmor RS para
móviles, HDR vídeo, reductor de sonido ambiente para capturar imágenes nítidas
y vídeos en cualquier condición.







