El iPhone 5 resultó ser como hace semanas habían mostrado en
internet numerosas filtraciones procedentes de Asia. Para entender el nuevo
dispositivo de la manzana hay que echar mano no sólo a lo que lleva dentro,
sino también a las formas. Apple ha
estirado literalmente el iPhone, con una pantalla más
grande que se adapta a las nuevas tendencias, y que es
mucho más
fino. El diseño se mantiene en las formas sobrias y
minimalistas del iPhone 4. Y Apple estira su fórmula.
Barcelona y la nueva tienda de Apple inaugurada en el
Paseo de Gràcia abrieron el acto de presentación a cargo del consejero delegado
de la compañía Tim Cook. El nuevo iPhone pasa de las 3,5 pulgadas que tenía su
predecesor hasta las 4 pulgadas (1.136 x 640 píxeles). Para Apple, ese es el
límite al que llega el pulgar humano y no es necesario, como ha hecho la
competencia, superarlo con pantallas más grandes. El grosor de 7,6 milímetros
del iPhone
5 lo convierten, según Apple, en el teléfono avanzado
(smartphone) más fino del mundo.
Las armas de Apple para seguir en un puesto de privilegio
en la telefonía no pasan ya por buscar una revolución, sino por mejorar
(bastante) lo que le funciona. Entre las nuevas características del iPhone
5 son destacables su nuevo procesador de Apple A6, con el
doble de rapidez y doble capacidad gráfica que el anterior. Su pantalla
ampliada, que además de aprovechar mejor las proporciones de las películas,
proporciona un 44% más saturación de color que el anterior iPhone.

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